Sensores y procesamiento con IA integrados en instalaciones físicas que registran las condiciones del entorno y activan respuestas automáticas.
La inteligencia ambiental combina sensores, conectividad e inteligencia artificial para que un espacio físico —una oficina, una nave, un comercio o una explotación— mida lo que ocurre en él, lo interprete y actúe sin intervención manual.
Reducir el consumo energético, mantener la temperatura y la humedad en almacenes o cámaras, vigilar la calidad del aire, conocer la ocupación real de los espacios o detectar averías antes de que se produzcan. Aplicable en industria, logística, comercio, oficinas y agricultura.
Sensores de temperatura, humedad, calidad del aire, consumo, presencia y apertura envían sus datos por MQTT a un sistema central, donde modelos de IA detectan anomalías, patrones de consumo y niveles de ocupación. El procesamiento se realiza en local siempre que es posible.
Alertas por incidencias, control de climatización e iluminación, avisos de mantenimiento preventivo y registros para auditoría energética. Integración con Home Assistant y n8n para conectar con las herramientas de la empresa.
Cuadro de mando con el histórico de mediciones e indicadores de cada instalación: consumo por zona, horas de uso, incidencias y tendencias. Información objetiva para auditorías energéticas, planes de mantenimiento y decisiones de inversión.